Conceptos básicos

Cómo meditar: un punto de partida sencillo

No necesitas equipamiento especial ni una postura perfecta para meditar.

Primero, busca un lugar tranquilo y acomódate en una posición erguida y confortable. Puedes sentarte en una silla, un cojín o un banco. Lo más importante es que puedas sentarte lo más relajado posible y seguir atento. A menudo se recomienda sentarse sin apoyo para la espalda para mantenerse despierto, pero también es posible la atención plena tumbado, por ejemplo durante un escaneo corporal.

Después dirige la atención a tu respiración o a otra ancla de meditación, como otra sensación corporal o un mantra.

Tarde o temprano notarás que tus pensamientos divagan. Forma parte de la meditación.

En cuanto lo notes, vuelve a tu ancla con suavidad y sin criticarte. Este momento de regreso es una parte importante de la práctica.1

Solo unos minutos de meditación regular pueden ser más valiosos que una sesión muy larga ocasional.

Fuentes

  1. Hasenkamp et al. (2012) Mind wandering and attention during focused meditation: a fine-grained temporal analysis of fluctuating cognitive states

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