Por supuesto. Estar quieto no es necesariamente una característica de la meditación. Lo más importante es moverte con atención plena. Por ejemplo, puedes notar primero el impulso de moverte antes de seguirlo de forma totalmente consciente.
También hay técnicas de meditación que se realizan en movimiento, como meditar caminando o la atención plena durante el yoga. En algunas técnicas, como el escaneo corporal, tiene más sentido moverse lo menos posible porque permite notar sensaciones físicas más sutiles. Pero, por supuesto, aquí también se aplica el mismo principio: no tienes que soportar estoicamente el dolor o que se te duerman partes del cuerpo.